domingo, 12 de enero de 2025

Última noción de Laura, Mario Benedetti

Usted martín santomé no sabe
cómo querría tener yo ahora
todo el tiempo del mundo para quererlo
pero no voy a convocarlo junto a mí
ya que aún en el caso de que no estuviera
todavía muriéndome
entonces moriría
sólo de aproximarme a su tristeza.

usted martín santomé no sabe
cuánto he luchado por seguir viviendo
cómo he querido vivir para vivirlo
porque me estoy muriendo santomé

usted claro no sabe
ya que nunca lo he dicho
ni siquiera
en esas noches en que usted me descubre
con sus manos incrédulas y libres
usted no sabe cómo yo valoro
su sencillo coraje de quererme

usted martín santomé no sabe
y sé que no lo sabe
porque he visto sus ojos
despejando
la incógnita del miedo

no sabe que no es viejo
que no podría serlo
en todo caso allá usted con sus años
yo estoy segura de quererlo así.

usted martín santomé no sabe
qué bien, que lindo dice
avellaneda
de algún modo ha inventado
mi nombre con su amor

usted es la respuesta que yo esperaba
a una pregunta que nunca he formulado
usted es mi hombre
y yo la que abandono
usted es mi hombre
y yo la que flaqueo

usted Martín Santomé no sabe
al menos no lo sabe en esta espera
qué triste es ver cerrarse la alegría
sin previo aviso
de un brutal portazo

es raro
pero siento
que me voy alejando
de usted y de mí
que estábamos tan cerca
de mí y de usted

quizá porque vivir es eso
es estar cerca
y yo me estoy muriendo
santomé
no sabe usted
qué oscura
qué lejos
qué callada
usted
martín
martín cómo era
los nombres se me caen
yo misma me estoy cayendo

usted de todos modos
no sabe ni imagina
qué sola va a quedar
mi muerte
sin
su
vi

da. 

viernes, 29 de noviembre de 2024

me dijo alguna vez JV

 tiene esa hermosura de las cosas tristes

martes, 19 de noviembre de 2024

Dame un talismán

 llevo un buen tiempo (un montón en realidad) subiendo puras weás a este blog. Me da vergüenza escribir lo que en realidad quiero escribir, así que voy a seguir con este contenido penca.

jueves, 14 de noviembre de 2024

 ya te llamé muchas veces 

gritándole a la noche tu nombre

miércoles, 30 de octubre de 2024

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 ¿Sabías que Van Gogh comía pintura amarilla porque el amarillo es un color brillante y él pensaba que hacer eso lo iba a hacer feliz?
Todos pensaban que estaba loco por comer algo tan venenoso y tóxico. Pero si lo miras desde un lugar menos juicioso te das cuenta de que en realidad es como cualquier otro.
Quien realmente quiere tomar alcohol por gusto? Todos quieres embriagarse y olvidar.
Nadie fuma marihuana porque le guste ser drogadicto, lo hace por que lo hace más feliz.
Por qué crees que esa chica se queda con el niño que la engaña? Porque cuando no la esta engañando la hace muy feliz, aunque eso sea venenoso y tóxico.
Por qué crees que ese chico se queda con la niña berrinchuda y narcisista ? Porque cuando no lo manipula lo hace sentir seguro, aunque eso sea venenoso y tóxico.
La realidad, es que todos desesperado buscamos una forma de ser felices, aunque no sea tan bueno para nosotros.
Tal vez todos tenemos nuestra propia «pintura amarilla».

viernes, 11 de octubre de 2024

A mitad de camino

 Esto es para reflexionar.....y no es un chiste.

Imagina esto: un burro hambriento y sediento se encuentra en el dilema más absurdo de su vida. A su izquierda, un montón de heno dorado y tentador. A su derecha, un cubo rebosante de agua fresca. El pobre animal está exactamente a medio camino entre ambos, incapaz de decidir qué necesita más. Su estómago ruge, su garganta está seca, y su mente... bueno, su mente está completamente bloqueada.
Esta escena, aparentemente cómica, esconde una profunda reflexión filosófica que ha intrigado a pensadores durante siglos.
La cuestión conocida como el "burro de Buridan" no es solo un animal indeciso, es un símbolo de cómo la racionalidad excesiva puede llevarnos a la inacción total.
Aquí está la trampa: el burro, en su afán por tomar la decisión "perfecta", acaba no tomando ninguna. Su lógica impecable se convierte en su perdición. Mientras debate internamente los méritos del heno versus el agua, el tiempo pasa inexorablemente. Y el resultado es tan trágico como absurdo: el burro muere de hambre y sed, rodeado de todo lo que necesita para sobrevivir.
Pero antes de que te rías de este burro filosófico, pregúntate: ¿cuántas veces te has encontrado en una situación similar? Tal vez no entre heno y agua, pero sí entre dos trabajos, dos casas, o incluso dos sabores de helado. La indecisión, alimentada por el miedo a equivocarnos, puede paralizarnos tanto como a nuestro amigo de cuatro patas.
La moraleja es clara y contundente: la vida no espera a que tomemos la decisión perfecta. A veces, cualquier decisión es mejor que ninguna. No dejes que tu vida se convierta en una versión humana del dilema del "burro de Buridan". Recuerda, mientras tú dudas, el heno se pudre y el agua se evapora.
Así que la próxima vez que te encuentres atrapado entre dos opciones, piensa en nuestro amigo el burro. Toma una decisión, da un paso adelante, y si te equivocas, al menos lo harás en movimiento. Después de todo, la vida es demasiado corta para pasarla parado a mitad de camino entre el heno y el agua.

martes, 10 de septiembre de 2024